Roberto J. Martín González Mis Versos Rimados

Poesía Rimada, Métrica y Diversas Estructuras

viernes, 4 de enero de 2019

¿PORQUÉ NO?
¡Épico! 
me dijo
tu aliento
de mármol.
Amplïos
tus ojos
y abrupta 
tu boca,
fecundo
tu útero,
gentil
es tu alma,
que llama
y atiende
a todo
quejido
de noche
en calma.
Admira 
silencios
de hojas
que claman
el llanto
al alba.
Sábanas
que rompen
cualquier
aurora
que en ellas
fracasan.
¡Ama, ama!,
te dice
la Alondra
que guarda,
tu pena
en pecho
de plata.


Roberto J. Martín
Enero 2019



domingo, 23 de septiembre de 2018


A MI PADRE
-Elegia-

Que pronto te llego la retirada…
que innecesaria muerte
te llevó a su guarida,
sufriendo el tiempo útil,
de tu vida,
y luchar contra el escarnio dictador,
épocas decididas por partidas
de gente, que vivía sin honor.
Recordar los momentos pretéritos,
iniciando juventud, más decidida,
que de niño iniciabas con pasión.
En la fragua.
En el yunque, el martillo batía sin temor,
las volutas retorcidas
surgían, como formando halos de nubes.
Los lienzos,
recreaban las extensiones.
Los pinceles,
eran la prolongación de tus dedos
guiados por tu sentir artístico.
La madera sin secretos, creabas formas
de tallas, revueltas con tus gubias.
Acogiste sin mirar vacuos consejeros,
traición prevista,
¡no los viste!.
Los tallos espinosos de las rosas,
los limpiabas  y rehiciste                                                    
con tus desnudas manos,
para embellecer sus pétalos incipientes,
-la vida te trajo muchas amarguras-
y agradecer a la misma sus dádivas.
Tuviste la grandeza más precaria,
te adulaban sin cesar, aquel, tu entorno.
Tu senectud fue pronta,
y pronta tu partida.
¡Ay!  mi vida huérfana de tu protección.
Tu saber, impregnado en mi sangre,
me lleva a revivir tus sentimientos.
¡Oh! Padre, como te recuerdo
día a día, después de tanto tiempo,
que necesarios consejos para vivir
me faltaron,
…pero siempre te recordare
como si hubiese sido ayer el último día,
y, ha pasado toda una vida.

Roberto J. Martín




Madre
«Loperana»

Erguido tallo
quebró en la mañana.
Sucumbiste con todo amor y orgullo.
Madre, me hallo
huérfano a desgana,
recordando en tus recuerdos me arrullo.

Albergo el don de la memoria
por lo cual, te elevo a la Gloria.

Roberto J. Martín
Septiembre 2017



CUANDO SE FUE MI MADRE
–El día de su cumpleaños-

Tú, te marchaste  aquel día, el aroma
en mi jardín florecía. Y  al viento   
se propagaba el cariño, y tu aliento,
¡sí!, nos unía cual noray y maroma.

¿Si fue tu vida  tan ágil paloma?
…duele el pesar del forzoso lamento,
al encontrar con tu abrigo el momento
que es el soñar por amor que  retoma.

Me amamantaste con  pena y quebranto
por el exceso de tiempo en postguerra
en aquel mundo que absorbía su llanto.

Un hueco enorme dejaste, sin manto
que cubrirnos, de tu ausencia que aterra,
por  recordar tu voz, que aún suplanto.   

Roberto J. Martín
1 de Noviembre 2017


martes, 6 de marzo de 2018


IMPLORANDO TU QUERER

Te pedí sólo tu amor,
y tú me distes quebranto,
yo me quedé con mi llanto
y también con mi dolor.

¿Qué vienes a pedir ahora?
si lo que yo te ofrecí
es lo que ahora atesora.

Roberto J. Martín
Marzo 2018

Pintura de Vladimir Volegov

 

lunes, 15 de enero de 2018

NEGROS OJOS

No me ocultes tu mirada
que luce como la luna,
¡¡para tener la fortuna
de tenerte ilusionada!!.
          
La negrura de tus ojos
es la oscuridad en tu alma
que me miran con enojos.

Roberto J. Martín
Enero 2018


martes, 26 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO
Nací, viví, crecí.
Soñé, amé.
Sentí alrededor de mi ser,
toda la putrefacción de la humanidad.
Vi, junto a mí, la indigencia y el desdén,
el egoísmo de la ambición
el poder corrupto y medrador,
la hegemonía del dinero imponiendo sus condiciones.
Aquellos ojos anhelantes por el hambre,
con aquel deseo de vivir y compartir con los demás,
el aire para respirar, y el trozo de pan.
Niños autónomos en la calle,
deambulaban  sin cesar, cualquier entorno,
aprovechando la bondadosa  naturaleza, y lo que aportaba.
Crecí libre, con enseñanzas controladas por mis mayores,
integrándome en una sociedad estructurada,
difícilmente compartible, ideológicamente.
Soñé con una vida mejor.
La Cultura, impresa en mí me indujo a; pensar, crear, amar,
y sobre todo a respetar otras opiniones, no compartidas.
Mi destino ya, es volver al vientre de mi Madre… La Tierra,
su manto cobijaran mis huesos,
pero el aire, albergará mi alma para muestra de mis deseos,
quizás, al mundo,  le sirva de reflexión
mis pecados y mis aciertos,
la intención  siempre fue buena.
¡Feliz! Por el destino augurado,
volver al seno del que vine, cuando mi “Dios” lo quiera,
no precipitaré mi marcha,
sólo me iré, cuando la vida me venza en el pulso de la existencia.
Celebraré con las rices de un Roble,
me enredaré con las de la Albahaca,
absorberé el olor de un “Jazmín”,
y depositaré mis recuerdos en una Playa.
Me reencarnaré en un Olivo
para poder dar vida en otra época.
…No espero me acompañéis,
pero estaré esperando mucho tiempo vuestra llegada.
Aún estaré aquí hasta el fin de mis días.

Roberto J. Martín

Septiembre 2017