Mis Versos Rimados

Poesía Rimada, Métrica y Diversas Estructuras

domingo, 3 de diciembre de 2017



CAMINANDO A MI DESTINO

Con la broza frágil que arrebata el viento,
por la taiga suave que la lluvia amansa,
caminan mis pasos, y mis penitencias,
con la muerte laxa que me lleva al agua,
por  una laguna que florece el loto,
se hacen caminos que llegan al alma.

Mi muerte me lleva siempre de su mano,
hasta el claro bosque que encuentra  bonanza,
veredas floridas que el resentimiento
nos lleva al destino que el tiempo reclama.

Compañera amiga que cuida tu entorno,
bajo erguido árbol, de esta gran cúpula,
mi morada oculta, acogerá mi cuerpo
y posará mi alma, -es mi carne ejemplo-,
estoy protegido  cubierto de asombro
y mi cuerpo gima, que ante Ti yo temo.

Roberto J. Martín







AGRADECER A LA VIDA
<<Soneto Hexadecasílabo>>

Me despierta pronto el día dando gracias a la vida,
para agradecer el llanto, -siempre la libertad-,
celebrar todo el quebranto, quizás la humanidad
me convenza en su ausencia, para tomar la salida.

Dar justicia al desvalido con derechos y bondad,
que las murallas distantes, no tenga gente afligida,
y la luz del nuevo día, tenga la paz decidida,
con el amor compartido se imponga la dignidad.

Y, a la risa regalada, de mi madre recibida
por los besos de mi abuela, juntos en la inmensidad,
gracias a vivir la vida  por esa dicha tenida.

Con la sonrisa de un niño la inocencia y orfandad, 
que alegre el sol y la luna, agradecen ser vivida
en  la alegría soñada, llegar a la pubertad.

Roberto J. Martín





MALTRATADOR
«Que abastece omnipotente»

Maltratador el hombre persistente,
prepotente.
Impone voluntad en la pareja,
es la queja.
Sesgándole la vida con paliza, 
que amortiza.

Actitud  de ese hombre que es nodriza,
maltratando a sus seres, cual gregarios  
poderes que dispone carcelarios
prepotente es la queja que amortiza.


domingo, 27 de agosto de 2017

SOÑANDO

Anoche cuando soñaba,
vi conversar una estrella,
oí como le decía
al que hablaba con ella,
¿era ¡Dios! en el infinito?… yo creía
ver luciérnagas,
iluminaban la noche
y aquella luna bella, decía…
protégeme de la Aurora
que ella sola trae el día,
para arrancar corazones
y comerte la agonía de poder seguir viviendo,
en esta vida herida,
por las calles descarnadas, y los campos en la siembra.
Di a la Aurora que salga,
con luces y con centellas, para darle a la vida
todo lo que el hombre  quiera.
Pueda respirar alegre.
Pueda beber  agua buena.
Pueda el río caminar y recoger la tormenta.
Que el junco en el arroyo se mantenga en la ribera,
que los montes y sus neveros
se mantengan siempre alerta.
Tenga su pena el dolor, aunque desaparezca,
que la enfermedad distante,
no olvide su tristeza.
Tengan los ojos las llaves
de la verdad y la certeza
con la mirada al frente, y la cara bien expuesta,
que el ruiseñor canoro…
Cante una canción bella a la rosa en su tallo,
y al jazmín en su enredadera.
Que el Sol en el Poniente duerme,
y la Luna, y las estrellas
guardan  su lugar en la noche
para que cuando amanezca,
besen sus labios el Sol,
para esa vida nueva.

Roberto J. Martín
2017


viernes, 28 de abril de 2017

Mis Versos Rimados

Mis Versos Rimados
AQUELLA NOCHE 
En las noches de sueños, que aún las sienes golpean,
recordando el momento de lujuria.  Vivimos
aquel tiempo que hayamos, y el amor que pusimos,                        
son sueños de alborada,  ¡amores se recrean!.

Te acariciaba el cuerpo, ¡de amor y desatino!,
de tu nuca a tus pies,  tu vello firme y erecto
sin control te excitabas, era el sentir correcto
en las  tranquilas sombras, negras como el endrino.

Tú, más acelerada, dabas paso a tus besos,
que ejercían  tus labios. Sangrantes por el deseo
de acogerse en  mis manos tus pechos, que yo poseo.
De juveniles formas, tersos, y ellos conversos.

¡Tu cintura un disloque, cual delgada es la rosa!.
Como un valle florido recreando la hermosura,
explosionando  amor despacio y con ternura,
me detuve en tus piernas de actitud tan hermosa.

Tu cuerpo se estremecía, y amando con premura,
halagaba esa flor que vibraba amorosa
por poseer el amor, que en mi es, todo dulzura.

Cuando  llegó el alba, te encontrabas dichosa,
laxados  ya los cuerpos, sin la anterior bravura,
y suave de placer volviste a ser deseosa.

©Reservados los derechos de autor

Roberto J. Martín González

sábado, 4 de marzo de 2017

Si pudiera vivir entre tus pelos
soñaría en ti las mil aventuras,
buscaría en tus ideas las bravuras
de afrontar tu alegría sin recelos.

Si pudiera vivir en tus anhelos,
estaría contigo y tu hermosura,
con abrazos y besos de locura,
a compartir contigo tales vuelos.

Si pudiera vivir sin tu atadura,
tal… sería soñar con tus desvelos
para siempre tener tu cobertura.

Y así en mi, serían los mil cielos,
lo contrario vendría la locura
y mi ser, no tendría desconsuelo.

Roberto J. Martín